Lino Bolaños B Fotos: Carla Salinas de Sayán
-Este chico - decían los mayores - no tiene futuro. Allí, echado, todo el tiempo, mirando al infinito. Es un soñador.
Cuando era niño, echado en el patio de mi casa, al levantar la vista hacia el cielo, formas extrañas se trasmutaban en las nubes blanquísimas. Al mirar más allá, sobre el azul, una sensación de inmensidad me llenaba, me hacía sentir que yo formaba parte de una realidad más grande, más plena y más hermosa de la que solían hablarme. Al mirar el cielo, podía escapar de todos mis dolores, de las cosas que hacía mal, del asma, de algunas personas que no me parecían buenas, de aquel doloroso sentimiento de crecer. Y también de las cosas buenas, de las tareas, de los queridos juguetes.
- Este no enfrenta nada. Solo mira el cielo. Le irá mal.
La cosa no cambió mucho después. Intenté e hice mil cosas, aprendí oficios, fui a la universidad, pero siempre había un momento en que miraba al cielo. Las nubes que se movían, el azul o gris, o rojo, siempre me parecían más reales que las piedras que dejaban de existir ante la majestuosidad del firmamento.
Cuando me dicen que la razón de mis carencias es esa actitud tan poco realista, les doy la razón. Hay gente que construyó casas, que hizo edificios, que acumuló fortunas pisando tierra firme.
Yo solo he hecho canciones, humildes canciones que vienen desde lejos, que son azules, extensas, frescas. Para mí son reales. Son más duraderas en mi vida que las casas que visito y que dejan de existir al salir, son más concretas que aquellas inmensas carreteras que transitamos cada día y que no llevan a ninguna parte. Son lo más firme que tengo. Son el cielo firme que me sostiene y que da razón a mi existencia.
Cielo Firme es un recital de mis canciones. Los arreglos y la interpretación de los teclados los hará el extraordinario músico Arturo Ruiz del Pozo y el bajo será interpretado por Eduardo Freyre. En la percusión estará Sebastián Olivencia. La producción está a cargo de Ani Sánchez. Están invitados.